*Texto publicado en Caixa Popular
Me llamo Saiqa y soy de Pakistán. Hace un año y medio decidí venirme con mis hijos a España. Mi marido ya llevaba varios años aquí y la situación en mi país, agravada por la crisis financiera, cada vez nos causaba más inseguridad.
| Imagina que sales de tu país asustada con tus dos hijos, pero llegas a un país nuevo y te confinan a los 10 días por una pandemia mundial.Pues esa fue mi historia. | El confinamiento fueron meses muy duros: estaba asustada por no conocer el idioma y por todo el papeleo administrativo que tenía que rellenar y no entendía.Pero además estando en una casa nueva que no sientes como tu hogar, sin Internet o juguetes para los niños… |

Así fue cómo desde Cáritas llegué al Proyecto Mare y cómo apareció María, la coordinadora del proyecto, en mi vida. La verdad es yo solo buscaba aprender el idioma, pero aquí me dieron mucho más a partir de sus talleres: costura, deporte, habilidades sociales, aprender a usar el ordenador, ayuda financiera…
| La gente del Proyecto es tremendamente amable. Las tengo muy cerca de casa, en la parroquia del barrio, lo que me permite poder pasarme siempre que lo necesito y siempre me reciben con los brazos abiertos. | En mi caso, pero también por lo que veo en mis compañeras, te ayudan a aterrizar en España a todos los niveles. Aunque más allá de todos los talleres y las oportunidades que nos brindan, hay algo básico que nos dan siempre que necesitamos: nos escuchan. |
Muchas veces no tienen todas las soluciones a nuestros problemas, pero el simple hecho de tenerlas ya te ayuda a ver las cosas distintas y sentirte más protegida. Sin duda, aquí me siento escuchada, acompañada y ayudada.

Como muchas otras personas, yo salí de mi país buscando un futuro mejor. Después de todo lo que he vivido, ahora me siento muy segura. He podido acceder a una sanidad gratuita, me desenvuelvo cada día mejor con el idioma y mis hijos están escolarizados.

